Para ser el cantor de tu alegría,

Para ser el heraldo de tu gloria;

Dios me conceda al verte

De venturas y triunfos coronarte,

¡Una vida sin fin para quererte!

¡Y una lira inmortal para cantarte!

FRANCISCO ÁLVAREZ

Si faltaran ejemplos para demostrar el maravilloso poder de la vocación y los prodigios de la constancia y de la voluntad, muchos y excelentes pudieran encontrarse en la vida y en las obras de este infortunado poeta.

Nació en Manatí á mediados de Diciembre del año 1847. Sus padres, don Manuel Álvarez y doña Carmen Marrero, eran pobres y no pudieron dar á su hijo más que una instrucción elemental muy defectuosa é incompleta.