¡Oh!... ya en lecho de flores, que recama

Natura, y abrillanta fébea lumbre,

Contemplo á la deidad, de quien es fama

Que un tiempo fué cacica, ¡cuyo imperio

Trocó el conquistador en cautiverio!

Mas vedla: ya no es india desgraciada:

Es la vestal ceñida de azahares

Que en ropaje de flores recatada,

Entre plátanos, cedros y palmares

Se mira muellemente reclinada;