Nos da mitad de su vida

Y la mitad de su alma!

¡Bendita la que atesora

Bienes de eterna belleza,

Que luz de los cielos dora,

Y que por nosotros llora,

Y que por nosotros reza!

¡Ay madre! á nada, en mi anhelo.

Puedo mi amor comparar;

Miro el mar..., al éter vuelo,...