La que atesora en su fecundo suelo

Cuanto Dios concediera á los mortales;

La reina de los mares de Occidente,

Del almo Sol la hermosa desposada,

La de atmósfera azul, clara y riente,

Y túnica de perlas esmaltada;

La región sin igual, que pura y bella

Del Gólgota ignoró la triste historia,

La que sus pactos con el cielo sella

Sin la mancha deicida en la memoria;