Y tantos poetas;

Y tantos periodistas;

Y tantos sabios.

Esto consiste en que en España todos estamos aburridos, o tenemos frío o hambre, y nos distraemos escribiendo.

También es cierto que son muy pocos los que se distraen leyéndonos.

Por eso en España los escritores no tenemos un cuarto.

Hay diez musas.

O por mejor decir, no hay diez musas sino una.

Antes había nueve.

La una, que las ha matado, es una musa horrible que vive de dar muerte.