XI.
Han pasado tres dias.
Es la noche del tercero.
En el real Generalife hay una alegre zambra.
Las damas cubiertas de pedrería, y de galas y de brocados, mas hermosa la mas fea que el rubí mas precioso, bailan con gentiles mancebos, que tres dias antes estaban cubiertos de sangre desde el acicate hasta el creston del capacete.
Las dulzainas, y las leilas, y las bandolinas, y las guzlas llenan la noche de armonías.