Es tradicion, dice, que aquellas manchas rojas son el resultado de un horrible crímen.

Sobre aquellas manchas rojas se ha escrito la leyenda de que vamos á ocuparnos.

V.

Granada estaba mas que nunca dividida en bandos.

Se acercaba la hora de que los cristianos se apoderasen al fin de aquella Alhambra tan codiciada, de aquella fortaleza cuyo dueño era el dueño de Granada, la cándida y la clara.

Habia en Granada tres reyes á un tiempo.

Uno en la Alhambra, otro en el palacio del Gallo de viento en el Albaicin, y el tercero en Málaga.

Era el uno el viejo rey Muley-Hhacem, hijo de Ismail.

El otro Muley Abu-Allah-al-Zagal[118], su hermano.

Y el tercero, hijo del uno y sobrino del otro, Muley Abu-Abd-Allah-al-Ssagir-al-Zogoibí[119], conocido mas vulgarmente por Boabdil, ó por el rey Chico de Granada.