Del cuero salian las correas.

Le habian hecho concejal.

Pero esto no bastaba.

El necesitaba ser diputado.

Fué diputado.

Tampoco esto era bastante.

Necesitaba ser ministro.

Fué ministro.

Despues cambió treinta veces la casaca.

Y con este teje maneje, y con estos trasiegos llegó á ser millonario.