De la misma manera los bohemios, los desvergonzados, los escandalosos, los cínicos, se adoban, se trasforman, se pintan, se esmaltan hasta el punto de que los desconozcan los que tanto los conocieron, y falsifican la verdad representando un aplomo y una gravedad que los hace pasar por hombres sérios, importantes, como don F...

Si los que los conocieron los desconocen, ellos, al trasformarse, desconocen á todos los que los han conocido.

Corte de cuentas.

Se han trasegado un millon de veces.

Yo me admiraba de no haber conocido á su mujer ni á su cuñada.

Y era que se habian disfrazado con una posicion ilógica, absurda, inverosímil.

Pero estas son las gentes que valen.

Las gentes que sirven.

Los temibles.

Los hombres y las mujeres de mundo.