Se arregló todo.

Don Bruno se habia apoderado al fin por Completo de doña Emerenciana.

Esta, encontrándose indefensa, se resignó y se casó con él.

Micaela se resignó tambien.

Yo me habia casado, y disponia del dinero de mi suegro.

Micaela, pues, estaba en grande, y me tenia á su lado con frecuencia.

La Loretito estaba aliada conmigo.

Guadalupe y Aurora tuvieron paciencia.

Sin embargo, yo era muy amable con ellas.

Las necesitaba aún.