Podeis comer cuanto pan querais.
Os podeis dispensar de dar propina al camarero.
Y aún dadas las circunstancias, os podeis pasar sin pagar.
Esto es ya algo más grave.
Os suelen llevar á la prevencion.
De cuando en cuando se arma una culebra sobre los respetables pavimentos de la venerable fonda de Europa.
No hay nada más audaz que el hambre.
Pero yo embisto con las dificultades.
Me tragué un cubierto de dos pesetas.
Item un café con media tostada.