¡Qué primor!

¡Qué belleza!

¡Qué audacia!

Y además de todo esto, ¡cuánta pureza!

Me dolia el corazon.

Tenia en él flato.

¿No sabéis lo que es flato del corazon?

¡Oh! pues es una cosa horrible.

Un dolor insoportable.

Una cosa que ahoga.