XVII
LA SALA DEL TORMENTO
ERA esta, en la Torre de Londres, un ancho recinto abovedado, oscuro y profundo, bajo la Torre de Roberto el diablo á la cual servía de cimiento.
Era horrible el aspecto de esta sala; colgaban de las paredes sierras, gárfios, ruedas, poleas, mazas, tornillos y otros instrumentos aterradores; en el centro estaba el potro, y junto á él el aparato para el tormento denominado de los borceguíes.
Era éste un lecho de cuero algún tanto inclinado; en su parte inferior, sobre un barrote, había clavada una especie de caja ancha y larga, lo bastante para dar cabida á los pies de un hombre hasta más arriba de los tobillos.
Cuando entró el rey con el príncipe Juan, encontró el tormento preparado, y los hombres indispensables para él colocados en sus puestos, á la manera que la servidumbre de una pieza próxima á entrar en fuego.
Frente al tormento preparado, había una mesa con recado de escribir y pergaminos en blanco; sentado tras esta mesa había un hombre de fisonomía severa, vestido con una hopalanda talar, cubierta la cabeza con un birrete, y ciñendo una estrecha y larga espada pendiente de una banda roja; era el jefe de la prebostía de la Torre, y su misión allí era la de anotar la declaración del reo puesto á la prueba del tormento.