—Y acaso, si hubiera sido hijo de Miguel Lopez, si este hubiera vivido, fuera mas feroz, mas impetuoso. La sangre de los Válor que corre por sus venas es la que le da soberbia: si fuera hijo de otra mujer...

—¡Me acusas! es decir que yo no debí casarme.....

—Acaso no: y si tu no te hubieras casado...

—Mi desesperacion al verme abandonada...

—¡Tu venganza!

—¡Ah Dios mio!...

—Dejemos, pues, las recriminaciones porque entrambos tenemos de qué acusarnos. Si tu no te hubieras casado, hubieras sido mi esposa: Aben-Humeya, mi otro hijo de la fatalidad, tú lo sabes bien Isabel, no existiria; no existiria mi otra hija Esperanza: nuestro hijo educado por mí, seria un caballero...

—¿Y qué no lo es?

Movió dolorosamente la cabeza Yaye.

—Mucho me temo dijo, de que Aben-Aboo no sea un infame.