—¡Niebla, eh! para mi abuela: aquella figura alta que anda tan reposadamente es la Dama blanca de la montaña: y las otras figuras que la siguen, los Monfíes de las Alpujarras.

FIN.


ÍNDICE
DE LOS CAPÍTULOS QUE CONTIENE ESTA OBRA.

[PRIMERA PARTE.]
LOS AMORES DE YAYE.
Pág.
[Capítulo primero.] El edicto del señor emperador.[3]
[Cap. II] De cómo un hombre puede amar por caridad á una mujer, de cómo á veces, puede parecer la caridad amor.[6]
[Cap. III]. De cómo puede haber reyes sin reino conocido, y abdicaciones de las cuales no se hace cargo la historia.[12]
[Cap. IV]. Lo que eran los monfíes.—Yuzuf cuenta su historia á Yaye.[19]
[Cap. V]. Del encuentro que tuvieron en el camino antes de llegar á Granada nuestros caminantes.[30]
[Cap. VI]. En que se presentan nuevos é interesantes personajes.[33]
[Cap. VII]. En que se relatan extraños é importantes sucesos.[43]
[Cap. VIII]. ¡El emir se ha perdido![47]
[Cap. IX]. En que se sabe lo que hicieron con Miguel Lopez, don Diego y don Fernando de Válor.[id.]
[Cap. X]. Del resultado que tuvieron las investigaciones de Arum.[62]
[Cap. XI]. Hasta adonde habia llegado doña Elvira, arrastrada por su amor á Yaye.[66]
[Cap. XII]. De cómo Dios premió la constancia de Yaye.[68]
[Cap. XIII]. De cómo la caridad era una virtud peligrosísima para el poderoso emir de los monfíes Muley-Yaye-ebn-Al-Hhamar.[69]
[Cap. XIV]. En que se sabe por qué habia dejado su casa el capitan estropeado.[76]
[Cap. XV]. De cómo el capitan Sedeño hizo traicion á todo el mundo.[90]
[Cap. XVI]. La venganza de don Diego de Cordoba y de Válor.[93]
[Cap. XVII]. Cómo se encontraron el rey del desierto y el capitan estropeado.[95]
[Cap. XVIII]. Continuacion del anterior.[98]
[Cap. XIX]. De como la justicia fué á cerrar la casa del capitan, dejándola enteramente deshabitada.[99]
[Cap. XX]. Estrella.[100]
[Cap. XXI]. Los Xeques del Albaicin.[104]
[Cap. XXII]. Del tristísimo y horrible encuentro que tuvo un caballero al entrar en Granada.[106]
[Cap. XXIII]. Los desfiladeros de Dar-al-Huet.[109]
[Cap. XXIV]. De cómo, á causa del levantamiento del Albaicin, cometió Yaye su primera infamia.[111]
[Cap. XXV]. Cómo encontró Yaye á su padre.[115]
[Cap. XXVI]. Procedimientos judiciales.[116]
[Cap. XXVII]. De cómo fue el casamiento de Yaye.[119]
[SEGUNDA PARTE.]
EL MARQUESITO Y LA DUQUESITA.
[Capítulo primero.] Tres notabilidades de la córte del rey don Felipe.[125]
[Cap. II]. ¡La hermosa duquesita se ha perdido![130]
[Cap. III]. De cómo un niño puede ser el dedo de Dios.[131]
[Cap. IV]. La fuerza de la mujer.[132]
[Cap. V]. De cómo el marquesito dió una prueba de que estaba perdidamente enamorado de Amina, pensando en casarse con ella.[140]
[Cap. VI]. Del medio que eligió el marquesito de la Guardia para irritar el amor de Amina.[142]
[Cap. VII]. La una por la otra.[145]
[Cap. VIII]. Zelos italianos.[149]
[Cap. IX]. De la no menos extraña aventura que sucedió al marquesito mientras rondaba á la hermosa duquesita.[152]
[Cap. X]. Lo que oyeron la duquesita y el marquesito.[154]
[Cap. XI]. Lo que puede el amor de una mujer.[158]
[Cap. XII]. Lo que hizo la princesa arrastrada por sus zelos.[161]
[Cap. XIII]. De cómo la princesa y Cisneros, fueron la dama y el galan de una escena de comedia.[165]
[Cap. XIV]. De cómo la princesa descubrió que era mas fácil su venganza que lo que habia creido.[166]
[Cap. XV]. De cómo se conjuraba todo contra el emir de los monfíes.[167]
[Cap. XVI]. Continúan las contrariedades del emir.[170]
[Cap. XVII]. Quién era el príncipe Lorenzini Maffei.[173]
[Cap. XVIII]. Complicaciones.[178]
[Cap. XIX]. De cómo se vieron obligados á salir de la córte algunos de nuestro personajes.[183]
[Cap. XX]. De cómo el rey don Felipe y la Inquisicion se convencieron de que no podian todo lo que querian.[186]
[Cap. XXI]. De lo que pasó en un calabozo de la Inquisicion de Madrid.[190]
[Cap. XXII]. Que sirve de epílogo á esta segunda parte.[193]
[TERCERA PARTE.]
LA REBELION.
[Capítulo primero.] El castillo y la atalaya.[194]
[Cap. II]. El peregrino y el ermitaño.[198]
[Cap. III]. La recua, el carro y el ginete.[200]
[Cap. IV]. El corral del carbon.[205]
[Cap. V]. De lo que vió y oyó Diego Lopez en el poco tiempo que estuvo en la hospedería del Carbon.[210]
[Cap. VI]. En que continúa un asunto suspendido en el anterior.[213]
[Cap. VII]. De cómo hasta el fin del capítulo no pudo sacar nada en claro Aben-Aboo acerca de sus inquilinos.[217]
[Cap. VIII]. El panderete de las brujas.[222]
[Cap. IX]. De cómo por el amor se olvida la amistad.[227]
[Cap. X]. En que se trata de lo que pasó entre la sultana Amina y Aben-Aboo.[233]
[Cap. XI]. Alianza de sangre y lodo.[235]
[Cap. XII]. De cómo fue la proclamacion de Aben-Humeya.[237]
[Cap. XIII]. Cómo estaba gobernada la villa de Cádiar.[244]
[Cap. XIV]. El licenciado Juan de Ribera.[245]
[Cap. XV]. Lo que iba á hacer á Cádiar Aben-Jahauar-el-Zaquer.[248]
[Cap. XVI]. De qué manera servia á quien le pagaba, maese Barbillo.[251]
[Cap. XVII]. El capitan Diego de Herrera.[255]
[Cap. XVIII]. El palacio encantado.[257]
[Cap. XIX]. El exámen de doctrina cristiana.[263]
[Cap. XX]. De cómo fue el casamiento del marqués de la Guardia.[267]
[Cap. XXI]. Continuacion del anterior.[271]
[Cap. XXII]. Lo que hicieron contra el emir Aben-Aboo y Aben-Jahuar.[274]
[Cap. XXIII]. Como trataba Yaye á sus parientes.[276]
[Cap. XXIV]. De cómo se encontraron reunidas de una manera extraña, personas que se creian muy separadas.[278]
[Cap. XXV]. De cómo satisfizo Mari-Blanca la honra de su padre.[283]
[Cap. XXVI]. De cómo fue para la villa de Cádiar y para otras muchas en las Alpujarras, una noche muy mala la Noche-Buena de 1568.[286]
[Cap. XXVII]. Continúa el asunto interrumpido en el anterior.[292]
[Cap. XXVIII]. Continúan las escenas de sangre.[295]
[Cap. XXIX]. De lo que aconteció aquella misma noche en Granada.[299]
[Cap. XXX]. Complemento del anterior.[301]
[Cap. XXXI]. De cómo supo Yaye que su mala estrella se le hacia cada vez mas enemiga.[302]
[Cap. XXXII]. En que se ve que se estrechan las distancias entre nuestros personajes.[305]
[Cap. XXXIII]. En que el autor deja la historia para tomar otra vez la novela.[307]
[Cap. XXXIV]. De cómo puede parecer feliz y aun serlo á medias un desgraciado.[id.]
[Cap. XXXV]. El reverso de la medalla.[311]
[Cap. XXXVI]. En que el autor descubre donde estaban los que se habian perdido.[314]
[Cap. XXXVII]. En que se cuentan sucesos horribles.[318]
[Cap. XXXVIII]. En que empieza á desenlazarse nuestra historia, con la salida para la eternidad de dos de sus principales personajes.[320]
[Cap. XXXIX]. De cómo se perdieron de nuevo Amina y el marqués.[334]
[CONCLUSION.]
LA VENGANZA DE LOS MONFÍES.
[Cap. XL]. En qué estado se encontraba la guerra de las Alpujarras algunos meses despues de los sucesos anteriores.[326]
[Cap. XLI]. De lo que aconteció á los moriscos de Granada la víspera de San Juan de 1559.[331]
[Cap. XLII]. De cómo empezaba Harum á vengar al emir.[332]
[Cap. XLIII]. De cómo la princesa Angiolina Visconti volvia á ser un instrumento manejado por Harum.[333]
[Cap. XLIV]. De cómo los capitanes turcos sirvieron á Aben-Aboo ó creyeron servirse á sí mismos.[335]
[Cap. XLV]. En que volvemos á encontrar al perdido marqués de la Guardia, y se sabe cómo escapó del subterráneo de la princesa encantada, y la escena que tuvo con su antigua amante.[339]
[Cap. XLVI]. De cómo fue la muerte de Aben-Humeya.[341]
[Cap. XLVII]. Reseña de la continuacion de la guerra de las Alpujarras hasta su terminacion.[345]
[Cap. XLVIII]. En que se sabe entre otras muchas cosas importantes, de qué muerte murió Aben-Aboo.[348]
[Cap. XLIX]. En que se cuenta lo que pasó en las cuevas del castillo de Vérchul.[354]
[Epílogo.][356]
FIN DEL INDICE.

Notas:

[1] Este arzobispo era el cardenal don Fray Francisco Jimenez de Cisneros.

[2] Llamaban los moros de Granada Elches á los descendentes de cristianos renegados que habiéndose hecho moros vivian entre ellos.

[3] Despues de oscurecer.