Porque la razon suprema de la mujer es el amor.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Necesario es que determinemos nuestro relato para ocuparnos de estos dos jóvenes.
Los dos eran moriscos. Pero existian entre ellos notables diferencias.
El se llamaba entre los cristianos Juan de Andrade entre los moros Yaye.
Ella se llamaba Isabel de Córdoba y de Válor, y no tenia sobrenombre árabe porque en la época de su nacimiento, hacia ya muchos años que su familia era cristiana y estaba ennoblecida y honrada por los reyes de Castilla.
Sin embargo, sus ascendientes tenian un nobilísimo sobrenombre:
Se llamaban los Beni-Omeyas.
Es decir, los hijos de Omeya, los descendientes de la dinastía Omniada, de los califas de Córdoba.
Isabel, pues, era una doncella de sangre real.