—Tampoco conozco á ese caballero.

—Es un jóven como de veinte y tres años, muy galan, muy valiente, muy bebedor y gran jugador de dados.

—Solo conozco de esas señas á un capitan de infantería, que se llama don Juan Coloma.

Acordóse entonces Aben-Aboo, de que don Juan ocultaba su título á causa de su pobreza.

—Y bien dijo: tambien don Juan Coloma es mi amigo. ¿Y viene con mucha frecuencia á vuestra casa ese caballero?

—¡Oh! si señor, y ahora mas que nunca.

—¿Y por qué mas ahora que antes?

—Porque anda enamorado en la vecindad.

—¡Ola! ¿y de quién está enamorado?

—De una dama que vive en la casa grande inmediata.