—Pero sois soberbio y poco respetuoso; nadie os ha preguntado.
—Preguntad cuanto querais.
—¿Es cristiano como su madre este mozo? dijo el inquisidor volviéndose á Juan de Ribera.
—Oye misa, y cumple con los preceptos de la Iglesia.
—¿Está instruido?
—Si señor.
—¿Da escándalos?
—No señor.
—¿Cumple las pragmáticas de su magestad?
—Si señor.