—¿Y respeta su justicia?
—Nunca ha sido preso ni aun reprendido.
—¡Sois primo hermano de don Fernando de Válor! le dijo con voz tonante el inquisidor.
—Su primo soy, contestó Aben-Aboo.
—¿Y sabeis donde para vuestro primo?
—Mi primo vive en Válor, y yo en Cádiar. Apenas nos tratamos.
—Bien, retiraos, pero no os vayais de la iglesia.
Aben-Aboo, fué á sentarse junto á su madre.
—Seguid, dijo el inquisidor á Barbillo.
—Doña Angélica, forastera, que vive en casa de doña Isabel de Córdoba y de Válor, su parienta.