Luis. Que soy el mas feliz de los hombres; que voy ahora mismo á la Vicaría...
Julia. Caballero!... Está usted loco?
Luis. Es que la amo tanto!...
Julia. No decia usted eso ahora poco.
Luis. Es que ahora poco no sabia que usted fuese usted, es decir ella; y si no la amaba á usted, era porque mi amor á usted me impedia que la amase á usted, es decir, á ella.
Julia. Basta de bromas, caballero, y vengamos al verdadero objeto de su visita. Le agrada á usted el cuarto, si ó no?
Luis. Me agradaria si lo habitásemos juntos.
Julia. Ya he dicho á usted que dentro de dos semanas estará á su disposicion; por lo demas, caballero, permítame usted que me retire.
Luis. Pero, señora...
Julia. El casero le enterará de las condiciones. (Váse).