Corte en Aldea y Noches de Invierno, de Francisco Rodriguez Lobo. De Portugues en Castellano por Iuan Bautista de Morales. En Valencia, en la oficina de Salvador Fauli. Año M. DCC. XCVIII. Pp. 18-20. La primera edición portuguesa de esta obra es de 1619; la primera castellana, de Montilla, 1622.

[354] «Quando fue a Roma por Embaxador, lleuaua solamente, yendo por la posta, en un portamanteo, Amadis de Gaula y Celestina, de quien dixo alguno que le hallaua mas sustancia que a las Epistolas de San Pablo. Estando un dia a la comida del Cardenal D. Henrique, que era inquisidor general, le perguntó (sic) Ilulano: «¿affirmaos vos en aquello que haueis dicho?», y él le respondió: «Señor, hay muchos dias que no me afirmo en nada», que hay muchos que ni a la ley de Dios perdonan por parecer discretos». (Arte de Galanteria de D. Francisco de Portugal, p. 49).

Muchas veces he visto citado este texto, pero suprimiendo siempre los últimos renglones, sin los cuales la Inquisición no hubiera dejado pasar el irreverente disparate de las Epístolas de San Pablo, puestas en cotejo con la Celestina. De todos modos, quien lo dijo no fué D. Diego, sino un caballero anónimo, portugués por las señas.

[355] Todo el pasaje es muy interesante, como muestra de la crítica del siglo XVI, pero por abreviar omito las observaciones gramaticales, en las cuales se trasluce que el estilo del Amadís parecía ya arcaico en tiempo del Emperador, lo cual prueba el rápido cambio de la lengua. Del argumento dice lo siguiente:

«Cuanto a las cosas, siendo esto asi, que los que escriben mentiras las deben escribir de suerte que se alleguen, cuanto fuere posible, a la verdad, de tal manera que puedan vender sus mentiras por verdades, nuestro autor de Amadis, una vez por descuido y otras no sé por qué, dize cosas tan a la clara mentirosas, que de ninguna manera las podeis tener por verdaderas. Inorancia es muy grande dezir, como dize al principio del libro, que aquella historia que quiere escribir, acontezió no muchos años despues de la pasion de nuestro Redentor, siendo asi que algunas de las provincias de que él en su libro haze menzion i hace cristianas se convirtieron a la fe muchos años despues de la Pasion. Descuido creo que sea el no guardar el decoro en los amores de Perion con Elisena: porque no acordandose que a ella haze hija de Rei, estando en casa de su Padre, le da tanta libertad i la haze tan deshonesta, que con la primera plática, la primera noche, se la trae á la cama. Descuidase tambien en que, no acordandose que aquella cosa que cuenta era muy secreta, y pasaba en casa del padre de la Dama, haze que el rey Perion arroje en tierra el espada y el escudo, luego que conoce a su señora, no mirando que al ruido que harian, de razon se habian de despertar los que dormian zerca y venir a ver qué cosa era. Tambien es descuido dezir que el Rey miraba la hermosura del cuerpo de Elisena con la lumbre de tres antorchas que estaban ardiendo en la camara, no acordandose que habia dicho que no habia otra claridad en la camara sino la que de la luna entraba por entre la puerta; y no mirando que no hay mujer, por deshonesta que sea, que la primera vez que se vee con un hombre, por mucho que lo quiera, se deje ver de aquella manera. De la mesma manera se descuida, haziendo que el Rey no eche menos el espada hasta la partida, habiendosela hurtado diez dias antes; porque no se acordó que lo haze con caballero andante, al cual es tan aneja la espada como al escribano la pluma. Pues siendo esto asi, ¿n'os paresze que sin levantarle falso testimonio se puede dezir que peca en las cosas?».

(Diálogo de la Lengua, ed. de Usoz, Madrid, 1860, pp. 185-187).

[356] Le fonti dell Orlando Furioso. Ricerche e Studi di Pio Rajna. Seconda edizione corretta e acresciuta. Florencia, 1900, pp. 155, 465, y en otros varios lugares que es fácil hallar por el índice.

[357] Amadigi del signor Bernardo Tasso. A l'invictissimo e cattolico Re Filippo. Con privilegio. In Vinegia, apresso Gabriel Giolito de Ferrari, 1560, 4.º. Fue reimpreso en Venecia, 1581 y 1583, y en Bérgamo, 1755, cuatro volúmenes en dozavo, con la vida del autor y otras ilustraciones del abate Pierantonio Serassi.

Hay un larguísimo análisis del Amadís del Tasso en el tomo V de la Histoire Littéraire de l'Italie, de Ginguené (París, 1824), pp. 62-115, que habla con exagerado encomio de este poema.

[358] Torquato Tasso parece haber heredado la afición de su padre al Amadís, puesto que en la Apología de su Jerusalem Libertada, que escribió contestando á los reparos de la Academia de la Crusca, hace dél este magnífico elogio: «Sappiate dunque che essendo mio Padre nella Corte di Spagna, per servizio del Principe di Salerno, suo padrone, fu persuaso da i principali di quella Corte a ridurre in poema l'istoria favolosa dell' Amadigi, la quale, per giudizio di molti, e mio particolarmente, é la più bella che si legga fra quelle di questo genere, e forse la più giovevole; perchè nell' affetto, nel costume si lascia addietro tutte l'altre, e nella varietà degli accidenti non cede ad alcuna che da poi o prima sia stata scritta». (Opere di Torquato Tasso, tomo IV, Florencia, 1724, página 178, col. 2.ª).