No creo que esta traducción anónima sea la misma que, según dice Pons de Icart en sus Grandezas de Tarragona (fol. 262 vto.), hizo Pedro Rocha, natural de aquella ciudad. Más verosímil es que le pertenezca la versión catalana.

[447] Laberinto de amor: que hizo ē toscano el famoso Juā bocacio: agora nueuamēte traduzido en nuestra lengua castellana. Año de M.D.XLVI.

(Colofón): «Fue impresso este tratado ē la muy noble y muy leal ciudad de Seuilla: en Casa de Andres de Burgos, impressor de libros. Acabose a tres dias del mes de Agosto. Año del nascimiento de nuestro Saluador Jesu Cristo de mil y quinientos y quarenta y seys. 4.º.

[448] Trece questiones muy graciosas sacadas del Philoculo del famoso Juan Bocacio, traducidas de lēgua Toscana en nuestro Romance Castellano con mucha elegancia y primor. 1546.

(Colofón): «Impresso en la imperial ciudad de Toledo en casa de Juan de Ayala. Año M.D.XLVI». En 4.º.

Edición descrita por Gallardo (n.º 2.724 del Ensayo). Hay otra de Toledo y del mismo impresor, 1549, de la cual existe un ejemplar en la Biblioteca de Palacio.

[449] Véase en el volumen XXXI de la Romania el interesante estudio de Rajna, L'episodio delle questioni d'amore nel «Filocolo» del Boccaccio.

[450] Historia muy verdadera de dos amātes Eurialo Franco y Lucrecia Senesa que acaecio enl año de mil y quatrocientos y treynta y qtro años en presencia del emperador Sigismundo hecha por Eneas Silvio despues papa Pio segundo. Item otro su tratado muy prouechoso de remedios contra el amor. Item otro de la vida y hazañas del dicho Eneas. Item ciertas sentencias y prouerbios d' mucha excelencia d'l dicho eneas.

Salvá describe esta edición, al parecer de fines del siglo XV, en 4.º let. gót. sin foliatura. El volumen estaba incompleto, comprendiendo sólo la historia de Eurialo y Lucrecia. Puede ser el mismo libro que en el Registrum de D. Fernando Colón está anotado con el siguiente colofón: «Fue impressa la presente historia en Salamanca a xviii dias del mes de octubre de mil y quatrocientos y noventa y seys». Advierte D. Fernando que contenía los otros tres tratados.

Hay otras impresiones de Sevilla por Jacobo Cromberger, 1512, 1524 y 1530.