Para cumplir su propósito, Luzmán se despide de sus padres, construye una ermita cerca del monasterio de Arbolea y hace allí vida penitente el resto de sus días. Bello y romántico final, que recuerda la balada de Schiller El caballero de Togenburgo ó la imitación que de ella hizo nuestro Piferrer en su Ermitaño de Monserrat.

La originalidad de la Selva de aventuras parece incontestable. De las novelas anteriores, sólo la de Peregrino y Ginebra tiene alguna remota analogía de plan, pero hay mucha distancia del espíritu liviano de aquella narración á la intachable pureza moral de ésta. Todo en ella respira gravedad y decoro, y á la verdad, no se explica que el Santo Oficio, tan indulgente ó indiferente con este género de literatura, hiciese la rara excepción de llevar Luzmán y Arbolea al Índice expurgatorio.

Poco sabemos de la vida de Jerónimo de Contreras, que se titula capitán en el frontispicio de alguno de sus libros. Consta por declaración propia que en 1560 obtuvo de Felipe II la merced de un entretenimiento en el reino de Nápoles, y que todavía permanecía allí diez años después cuando puso término á su Vergel de varios triunfos, que luego se imprimió con el título de Dechado de varios subjectos (1572), especie de alegoría moral en forma de sueño, entremezclada con elogios en prosa y verso de reyes y varones ilustres españoles antiguos y modernos[524]. «Contreras es escritor fácil, rico y castizo (dice Gallardo hablando de esta obrita); sus versos parece que se le caían de la pluma, especialmente el que llamamos por excelencia verso castellano, las redondillas». Á pesar de su título de cronista, no conocemos obras históricas de él, y no son flojos, aunque sin duda voluntarios, los anacronismos en que incurre en su novela, bien que en su tiempo nadie reparaba en esto.

Así como el Clareo y Florisea es el germen del Persiles, así la Selva de aventuras, con sus cuadros de viajes, con sus intermedios dramáticos y líricos, nos parece el antecedente más inmediato de El Peregrino en su patria de Lope de Vega y de otras misceláneas novelescas semejantes á ésta.

NOTAS:

[445] En el libro ya citado, del Dr. Sanvisenti, I primi influssi di Dante, del Petrarca e del Boccaccio sulla Letteratura spagnola (pág. 395 y ss.) se da noticia detallada de este códice, insertando el índice de los capítulos.

[446] La Fiameta de Juan Vocacio (frontis grabado, al reverso del cual está la tabla de los nueve capítulos ó partes de la obra). Al fin: «Fue impresso ē la muy noble e leal cibdad de Salamanca en el mes de enero del año de mil y quatrocientos y noventa y siete años». Fol. gót. á dos columnas.

Libro llamado Fiameta por q trata d' los amores d' una notable dueña napolitana llamada Fiameta, el ql libro cōpuso el famoso Juan Vocacio, poeta florentino... (Colofón): «Fenesce el libro de Fiameta... impresso en la muy noble y leal ciudad d' Sevilla por Jacobo Crōbreger aleman: acabose en diez y ocho días de agosto. Año d' l señor de mil y quinientos y veynte y tres años». Fol. gót. á dos columnas.

Libro llamado Fiameta... Va compuesto por sotil y elegante estilo. Da a entender muy particularizadamente los efectos que hace el amor en los animos ocupados de pasiones enamoradas. Lo qual es de gran prouecho por el auiso que en ello se da en tal caso. 1541.

(Colofón)... «Fue impresso en la muy noble y leal ciudad de Lisboa por Luys Rodriguez, librero del Rey nro. señor, Acabose a XII dias de Diciembre. Año de M.d.XL. y uno. 4.º let. gót.