«Fenescida (la Sátira) quando Delfico declinaba del cerco meridiano a la cauda del dragon llegado, e la muy esclarecida Virgen Latona en aquel mismo punto sin ladeza al encuentro venida, la serenidad del su fermoso hermano sufuscaba; la volante aguila con el tornado pico rasgaba las propias carnes e la corneia muy alto gridaba fuera del usado son; gotas de pluvia sangrientas moiaban las verdes yerbas; Euro e Zefiro, entrados en las concavidades de nuestra madre, queriendo sortir, sin fallar salida, la fazian temblar; e yo, sin ventura, padesciente, la desnuda e bicortante espada en la mi diestra miraba, titubando con dudoso pensamiento e demudada cara si era mejor prestamente morir o asperar la dubdosa respuesta me dar consuelo».
[465] Trozo agradable, por ejemplo, es el siguiente:
«Assi caminava, semblando a aquellos que pasando los Alpes, el terrible frio de la nieve e agudo viento dan fin a sus dolorosas vidas; que asi pegados en las sillas, helados del frio, siguen su viaje fasta que de aquéllas, no con querer o desquerer suyo, son apartados e dados a la fria tierra. Tal parecia como los navegantes por la mar de las Serenas, que, oindo el dulce e melodioso canto de aquéllas, desamparado todo el gobierno de sus naos, embriagados e adormescidos, alli fallan la su postrimería...».
El retrato de la dama tiene también algunos toques graciosos, mezclados con otros de muy mal gusto.
[466] Die alten Liederbücher der Portugiesen oder Beiträge zur geschichte der portugiesischen Poesie vom dreizenhnten bis zum Aufang des sechzehnten Jahrhunderts Berlin; bei Ferdinand Dümmter. 1840, Pp. 29-31.
[467] Homenaje á Menéndez y Pelayo en el año vigésimo de su profesorado. Estudios de erudición española... Madrid, 1899, pp. 637-732.
[468] Varias de ellas existen en un códice de la biblioteca de la Universidad de Valencia, procedente de la Mayansiana, y cuyo índice publicó ya Ximeno (Escritores del Reyno de Valencia, I, 63). Otras en el Jardinets d' Orats de la Biblioteca Universitaria de Barcelona, publicado sólo en parte, y muy incorrectamente, por Pelayo Briz.
[469] Jardinet d' Orats, manuscrit del segle XV (fragment) publicat per Francesch Pelay Briz (Barcelona, 1869), pp. 117-120.
[470] Pudiera sospecharse que fué de origen judío, si es que á él se refieren estas anécdotas que trae D. Luis Zapata en su Miscelánea (pág. 395):
«Al que trobó la Pasion dijeron, y no sin causa, que lo habia dicho tan bien como testigo de vista. Este prometio a otro de su jaez que haria cierta cosa, y añadio que le daba su fe y palabra de ello. Tardabase en cumplir la promesa, y dijo el otro: «Señor, hacedlo, pues me distes vuestra fe de hacello». «Señor (dijo aquél), yo no puedo agora, y si os di mi fe, fue para remendar la vuestra». Estaba alli otro hombre honrado, y por ponerlos en paz dijo: «Bien está, señores, que como sois ambos de un paño, no se parecerá el remiendo».