[486] Véase, por ejemplo, este pasaje bastante agradable, á pesar de ciertas afectaciones retóricas: «Esperaba con estremo deseo la venida del dichoso nuncio, cuando el Amor mandó en una cerrada nube con melodiosos cantares llevarme; y al tiempo que suelen los rayos de Febo, relumbrando, esclarecer el dia, yo me hallé en un campo tan florido, que mis sentidos, ya muertos, al olor de tan excellentes olores resucitaban: cerrado el derredor de verdes e altas montañas, encima de las quales tan dulces sones se oian, que olvidando a mí, la causa de mi venida olvidaba; mas despues de cobrado mi juicio por lo poco que mi alma en alegrias descansaba, maravillado de cómo tan subitamente en tan plácido e oculto lugar me hallase, volvi los ojos a todas partes de la floresta, en medio de la qual vi un pequeño monte de floridos naranjos, e de dentro tan suave armonia fazian, que las aves que volaban, al dulzor de tan concertadas voces en el aire pasaban; circuido al derredor todo de un muy claro e caudal rio, a la orilla del qual llegado, vi un pequeño barco que un viejo barquero regia».
Esta composición alegórica está ya en el Cancionero de Toledo de 1527.
[487] Sólo dos ejemplares, además del que poseo, he alcanzado á ver de este rarísimo libro, que lleva en el frontispicio grabado, en que aparecen varias figuras desnudas, el solo título de Veneris Tribunal y el nombre del autor, y en la última hoja dice: Impressa en la nobilissima Ciudad de Napoles: a los doze dias del mes de April: del año de nuestra redempcion de M.D.XXXVII por Ancho Pincio Veneciano publico impressor. 8.º Gót. 4 hs. prls. 67 folios y una blanca.
Del Veneris Tribunal acaba de hacer una exacta reproducción el opulento bibliófilo norteamericano Mr. Archer Huntington, á quien debe España eterno agradecimiento por las preciosas ediciones en facsímile que va haciendo de muchas de nuestras joyas literarias.
[488] El que perteneció á D. Serafín Estébanez Calderón, y se halla hoy en la Biblioteca Nacional. 4.º let. gót., sin año, lugar ni foliatura. Signaturas a-g, todas de ocho hojas. En 1883 se hizo una corta reimpresión fotolitográfica de este tratadillo, con un breve y no muy exacto prefacio que lleva las iniciales de D. Pascual Gayangos.
[489] La deplourable fin de flamete, elegante invention de Johan de flores espaignol traduicte en langue françoyse, 1535. On les vend a Lyon, chez Françoys Juste. Reimpreso en París por Denis Ianot, 1536.
[490] Nos valemos de la reproducción fotolitográfica que D. José Sancho Rayón hizo de la edición de Sevilla, por Juan Cromberger, 1529.
[491] Además de sus famosas coplas, llamadas por el Cancionero general «de maldecir de mujeres», hay en el mismo Cancionero otras tres composiciones de Torrellas (números 173, 175 y 856 de la edición de los Bibliófilos Españoles).
Sobre Torrellas véase nuestra Antología de Poetas Líricos Castellanos, tomo V, pp. 285-287.
[492] Tractado compuesto por Johan de flores a su amiga. (Colofón): Acaba el tractado compuesto por Joan de flores: donde se contiene el triste fin d' los amores de Grisel y Mirabella, la qual fue a muerte condemnada: por iusta sentencia disputada entre Torrellas y Breçayda: sobre quien da mayor occasīō de los amores: los hombres a las mujeres o las mujeres a los hombres: y fue determinado que las mujeres son mayor causa. Donde se siguio: que con su indignaciō y malicia por sus manos dierō cruel muerte al triste de Torrellas. Deo Gracias. 4.º let. gót. sin foliatura, signaturas a-d. Edición sin año ni lugar, pero que positivamente es del siglo XV, según Salvá y Gayangos.