[693] Hizo, por lo menos, dos glosas distintas: de carácter doctrinal, bastante árida y prosaica la una, que está en sus Obras, edición de Amberes, 1554, y también en un pliego suelto de Valencia, 1576, por Juan Navarro. Ha sido reimpresa por el Sr. Marqués de Jerez de los Caballeros (Sevilla, imprenta de E. Rasco, 1883), imitando en la tipografía la forma que Gallardo llamaba de los Astetes viejos. Esta glosa es la que empieza:

Despierte el alma que osa
Estar contino durmiendo...

La otra glosa, bellísima por cierto, poética y sentida, es sólo de diez coplas (cada una de las cuales da al imitador materia para cuatro) y forma una nueva lamentación elegiaca sobre la muerte de la princesa de Portugal doña María, hija del rey D. Juan III. Es pieza de singular rareza, que no se halla, según creemos, en ninguna de las ediciones del Cancionero de su autor, y sí sólo en un rarísimo pliego suelto que existe en la Biblioteca Nacional de Lisboa, del cual la transcribe el erudito autor del Catálogo razonado de los autores portugueses que escribieron en castellano (Madrid, 1890), mi inolvidable amigo D. Domingo García Peres (pp. 393-403).

No sé si será idéntica á la primera de estas glosas (á la segunda no podría ser) la que apareció hace pocos años en la venta de la librería Merello en Lisboa y que el Sr. Sousa Viterbo atribuye á Montemayor, aunque en la portada no se expresa:

Glosa sobre la obra que hizo Don George Manrique a la muerte del Maestre de Santiago Dom Rodrigo Manrique su Padre. Las quales se pueden aplicar a estos tiempos presentes. Dirigida a la muy alta y muy esclarecida y Christianissima Princeza Doña Leonor Reyna de Francia. Con otro romance, y su glosa, quando el Emperador Carlo Quinto entró en Francia por la parte de Flandes con gran exercito. En el año de 1548. Con licencia. En Lisboa, por Antonio Álvarez, Año 1663. 4.º 20 fols.

[694] Primera parte de las obras del excellentissimo Poëta y Philosopho mossen Ausias March, Cauallero Valenciano, Traducidas de lengua Lemosina en Castellano por Iorge de Montemayor y dirigidas al muy magnifico Señor mossen Simon Ros. 8.º. Sin lugar ni año (núm. 771 del Catálogo de Salvá).

Tiene el siguiente prólogo del intérprete, suprimido en las ediciones posteriores:

«Al letor. La segunda parte deste libro dejé de traducir hasta ver cómo contenta la primera, en la cual tambien dejé algunas estanzas porque el autor habló en ellas con más libertad de lo que ahora se usa. Cinco originales he visto de este poeta y algunos difieren en la letra de ciertas estanzas, por donde la sentencia quedaba confusa en algo; yo me he llegado más al que hizo trasladar el señor don Luis Carroz, baile general desta ciudad, porque segun todos lo afirman él lo entendió mejor que ninguno de los de nuestros tiempos. Yo he hecho en la traducción todo cuanto a mi parescer puede sufrirse en traduccion de un verso en otro; quien otra cosa le paresciere tome la pluma y calle la lengua, que ahi le queda en qué mostrar su ingenio».

Fué reimpresa esta traducción en Zaragoza, 1562, por la viuda de Bartolomé de Nájera, y en Madrid, por Francisco Sánchez, 1579. La parte traducida por Montemayor llega sólo hasta el folio 133, en que hay nueva portada: «Siguense tres canticas, es a saber Cantica Moral, Cantica de muerte y Cantica Spiritual. Compuestas por el excellentissimo Poeta Mossen Ausias March, Cauallero Valenciano. Traduzidas por don Balthasar de Romani».

Hay en la primera edición del Ausias March de Montemayor tres composiciones de éste, no incluidas en su Cancionero: una Epístola de Sireno á Rosenio, otra de Rosenio á Sireno y unos versos contra el tiempo.