[691] Segundo Cancionero de George de Montemayor. Anvers, en casa de Iuan Lacio, M.D.LVIII. 12.º.

En el prólogo dice Montemayor: «Un libro mio se imprimió habrá algunos años con muchos yerros, asi de parte mia como de los impresores, y porque la culpa toda se me ha atribuido a mí, a este segundo libro junté las mejores cosas del primero, las enmendé, y lo mismo se haze con el segundo de los de devocion que ahora se imprime».

Del Segundo Cancionero Spiritual no creemos que hubiera más edición que la de Amberes, 1558, por Juan Lacio, que hace juego con el tomo de los versos profanos. Ya en el índice expurgatorio de D. Fernando de Valdés, que es de 1559, aparecieron prohibidas las Obras de Montemayor en lo que toca a devocion y cosas cristianas. Hubieron de ser causa de esta prohibición las herejías que por ignorancia vertió su autor. En un tomo de papeles varios de la biblioteca de la Universidad de Leyde, cuya signatura me olvidé de apuntar cuando le vi en 1878, se encuentran unas coplas de Jorge de Montemayor y Juan de Alcalá con este encabezamiento:

«Jorje de Montemayor, criado de la princesa, hizo un cancionero en el qual hizo la passion glosada, dirigida al Principe de Portugal, y en el primer pie de copla dijo un descuido en el qual hizo a Christo Trinidat, y viendo la dicha obra un Juan de Alcalá, calcetero, vezino de la ciudad de Sevilla, muy gentil poeta, acotó aquel descuido, y envió una reprehension al dicho Jorje de Montemayor, que dize ansi».

La copla de Montemayor era ésta:

Y estando alli el Uno y Trino
Con su compaña Real,
Luego en ese instante vino
El cordero material
Ante el Cordero Divino.

Las coplas de Montemayor y Alcalá están ya impresas en la Miscelánea de D. Luis Zapata (tomo XI del Memorial Histórico Español, pp. 279-292). Zapata advierte que esta graciosa emulación se ha de oir «como de calumnia, entre dos enemigos, holgando con lo que se dijeron bien y no creyendo lo que uno a otro se motejaron».

El principal tema de los versos de Alcalá es motejar á Montemayor de cristiano nuevo y aun de judaizante:

Pues monte el mas singular
Que ciñe nuestro horizonte,
Vélate bien en trobar,
Porque con su leña el monte
Se suele a veces quemar...
.............................................
Metístete en el abismo
Del bautizar y fue bien,
Porque confiesas tu mismo
Ser de Cristo mi bautismo
Y el tuyo ser de Moisén.
.............................................
En tus coplas me mostraste
Dos verdades muy de plano:
Que del quemar te quemaste,
Y que tambien te afrentaste
Porque te llamé cristiano.
El quemar fue mal hablado,
Que en casa del ahorcado
No se debe mentar soga;
Si te llamara Sinoga
No te hubieras afrentado.

[692] Del Cancionero del excellentissimo Poeta George de Montemayor de nuevo emendado y corregido existen, por lo menos, la edición de Zaragoza por la viuda de Bartolomé de Nájera, 1562; Alcalá, 1563; Salamanca, por Domingo de Portonariis, 1571; Alcalá, por Juan Gracian, 1572; Coimbra, por Juan de Barrera, 1579; Salamanca, por Juan Perier, 1579; Madrid, viuda de Alonso Gómez, 1588.