Que faré en tal estrem
Que mon mal me desatina,
Coneixent en mi que crém,
Y may ningu m'encamina.
De mi veig ningu no cura,
Sens volerme remediar,
Molt temps ha que mon mal dura,
Que ya stich per afinar.
Mirau de prest sens tardar,
Dins mon cor l'anima fina,
Coneixent en mi que crém,
Y may ningu m'encamina.
Mos estrems son de tal sort,
Quem donen tan trista vida,
En favor me veig la mort,
La vida me te avorrida,
Congoixosa y aflegida,
M'anima del tot se fina,
Coneixent en mi que crém,
Y may ningu m'encamina.

(Tomo II, pág. 261).

[761] «Por ser tan perfecta la virtud de la tierra, produce minas de todos metales, oro, plata, cobre, estaño, hierro y plomo... Tambien todo el mar que la cerca, por su naturaleza produce coral finissimo, del qual cada año en los estios hay cuatro mil hombres de la tierra y forasteros, con mas de quinientos barcos, que con sus ingenios y redes sacan del mar gran cantidad de coral, de valor de más de cien mil ducados, por donde muchos se mantienen de la ganancia y exercicio de pescar dicho coral, sin otros que de la abundancia del mucho pescado viven... La segunda ciudad y llave del reino es la ciudad de Lalguer, puerto de mar donde yo nací, en la qual se pesca la mayor cantidad del coral, dozientas fragatas y dos mil hombres que entienden en ello. Tiene dentro la dicha ciudad quinientos molinos de sangre, que muelen grano, y quinientos hornos de particulares que cuecen pan... En general la gente de la dicha isla son muy fieles y catolicos christianos, leales a su magestad, belicosos y de buenas condiciones, liberales y amigos de naciones estrañas, y más de la española... Hay hombres doctos y de subtil ingenio, y buen juicio, y las mugeres hermosas y honestas en el trato, con gentil aire y gracia. Usan assi los hombres como mugeres en los vestidos el trage y policia de España, las más dellas como las de Barcelona...».

No menos curioso es el resto de esta descripción de la isla, que puede leerse en el tomo I de la edición de Pineda, pp. 9 y ss. Y aun como estilo es de lo más tolerable que el libro de Lofrasso contiene.

[762] Pág. 293 de la edición mayansiana.

[763] Da esta noticia D. Juan Catalina García en su Biblioteca de escritores de la provincia de Guadalajara, premiada por la Biblioteca Nacional (Madrid, 1899), p. 144. También encontró las partidas de dos hijos de un licenciado Juan Gálvez de Montalvo, en 1618 y 1620, y conjetura que este licenciado pudo ser hijo ó sobrino de nuestro poeta.

[764] Es rarísima la primera edición de El Pastor de Fílida, hecha en Madrid, 1582. El ejemplar que se conserva en la biblioteca de la Academia Española, único según el parecer de D. Cristóbal Pérez Pastor en su Bibliografía Madrileña del siglo XVI, está incompleto al principio y al fin, de modo que ni siquiera consta el nombre del impresor.

El Pastor de Philida. Compuesto por Luis Galvez de Montaluo, Gentilhombre cortesano. Dirigido al muy illustre señor don Henrique de Mendoça y Aragon. Impresso en Lixboa por Belchior Rodrigues, con licencia de los senhores Inquisidores, año de 1589.

En Madrid, por la viuda de Alonso Gomez, impressor del Rey nuestro Señor. Año de 1590. A costa de Francisco Enriquez, mercader de libros.

Madrid, por Luys Sanchez. Año M. DC (1600). A costa de Juan Berillo, mercader de libros.