Barcelona, por Esteuan Liberós, en la calle de la Paja. Año 1613. A costa de Miguel Menescal, mercader de libros.

En Valencia, en la oficina de Salvador Fauli. Año 1792.

Con una extensa introducción del canónigo D. Juan Antonio Mayans, llena de curiosas noticias literarias, pero algo confusa y desordenada. Es uno de los más antiguos ensayos sobre la novelística española.

[765] Ojos verdes tenían también la heroína de Menina e Moça y la pastora Silveria del segundo libro de la Galatea. Sobre la especial afición de Cervantes á este color disertó ingeniosamente el doctor Thebussem (España Moderna, Marzo de 1894). Pero puede decirse que es afición común á todos los novelistas bucólicos y á todos los poetas líricos de aquel tiempo. Góngora prodiga el epíteto de verde juntamente con el de rojo en muchos lugares de sus poesías.

[766] El encabezamiento de la epístola dice á un amigo, pero del contexto se saca que no era otro que el pastor de Fílida.

[767] Cancionero de López Maldonado. Dirigido a la Illustrissima Señora Doña Tomasa de Borja y Enriquez, mi Señora... Impresso en Madrid, en casa de Guillermo Droy, impressor de libros. Acabóse a cinco de Febrero. Año de 1586. Fols. 128 y 134.

[768] Luis Barahona de Soto, estudio biográfico, bibliográfico y critico, por D. Francisco Rodríguez Marín (Madrid, 1903), pág. 47. Ninguno de nuestros poetas del siglo XVI ha logrado hasta ahora una biografía comparable con este admirable trabajo, dignamente premiado por la Academia Española.

[769] No cabe duda en esto, ni el mismo Cervantes quiso que la hubiera, puesto que en el libro 2.º de la Galatea cita como de Tirsi los principios de tres composiciones que efectivamente están en las Rimas de Francisco de Figueroa, dos sonetos y una canción:

¡Ay de cuan ricas esperanzas vengo...
La amarillez y la flaqueza mía...
Sale la aurora, de su fértil manto...

[770] Vid. Rodríguez Marín en Luis Barahona de Soto, pp. 117 y 118.