Es la única noticia que tenemos de que Montalvo hubiese sido caballero de la Orden de San Juan. Acaso su viaje á Italia fué para servir en las galeras de Malta.
[773] Comentario al Quijote, tomo I, p. 147.
[774] Se publicó esta versión en la Primera parte del Thesoro de Divina Poesia, donde se contienen varias obras de deuocion de diuersos autores, cuyos titulos se veran a la buelta de la hoja. Recopiladas por Esteuan de Villalobos. En Toledo, en casa de Iuan Rodriguez, impresor y mercader de libros. Año 1587. Págs. 125 y siguientes. Este libro fué reimpreso en Madrid por Luis Sánchez, 1604. El Llanto de San Pedro se encuentra también en el Romancero y Cancionero Sagrados de D. Justo Sancha (biblioteca de Rivadeneyra), núm. 668.
[775] Hay frecuentes excepciones, sin embargo, y algunas hemos visto. No lo es menos la siguiente octava, tan galana que no parecería mal en la Fábula del Genil de Pedro Espinosa:
La tierna planta que de flores llena,
El bravo viento coge sin abrigo,
Bate sus ramas, y en su seno suena,
Llévala, y torna, y vuélvela consigo;
Siembra la flor, ó al hielo la condena,
Piérdese el fruto, triunfa el enemigo:
Sin más reparo, y con mayor pujanza,
Persigue mi deseo á mi esperanza.
[776] Los usa, por ejemplo, en la profecía de Sincero, compuesta en alabanza de su Mecenas (página 32):
Crece, gentil Infante, Enrique crece,
Que Fortuna te ofrece tanta parte,
No que pueda pagarte con sus dones,
Pero con ocasiones de tal suerte,
Que el que quiera ofenderte, ó lo intentare,
Si á tu ojo apuntare, el suyo saque...
[777] Hay algún trozo breve en la égloga que contiene el altercado de Bato y Silvano (p. 302):
Pastores, dos poetas celebérrimos,
No han de tratarse así, que es caso ilícito
Motejarse en lenguajes tan acérrimos...
[778] Esta imitación fué ya advertida por D. Adolfo de Castro (Poetas líricos de los siglos XVI y XVII, tomo I, p. 122), y en efecto salta á la vista. El trozo de Castillejo comienza: