Ten por consejo vano y de indiscreto,
Aquel del qual no puede verse efeto.

Fáb. XXV. El grillo y la abeja.

De su trabajo el hombre se alimente,
Y á gente vagamunda no sustente.

Si fueres docto, y no seras discreto,
Seran tus letras de muy poco efeto.

Fáb. XXIX. Las liebres y las ranas.

Aunque tengas miseria muy notable,
Siempre hallarás quien es más miserable.

Fáb. XXX. El asno, el gallo y el leon.

Quien presume de sí demasiado,
Del que desprecia viene á ser hollado.

Fáb. XXXI. La raposa y el leon.

En aprender no tomes pesadumbre,
pues lo hace fácil todo la costumbre.