Pequeñas variantes tiene el cuento de Garibay:
«Sirvieron a la mesa del Señor unos peces pequeños y al Señor grandes. Estaba a la mesa un fraile, y no hacia más que tomar de los peces chicos y ponellos al oido y echallos debajo de la mesa. El Señor miró en ello, y díjole: «Padre ¿huelen mal esos peces?» Respondió: «No, señor, sino que pasando mi padre un rio, se ahogó, y preguntábales si se habian hallado a la muerte de mi padre. Ellos me respondieron que eran pequeños, que no, que esos de V. S.ª que eran mayores, podría ser que se hubiesen hallado». Entendido por el Señor, dióle de los peces grandes, diciéndole: «Tome, y pregúntesle la muerte de su padre» (Sales Españolas, de Paz Melia, II, p. 52).
[228] Fáb. XVI.
De ser cantor no tenga presuncion
El que no sabe más de una cancion.
[229] Fáb. XIII. Es cuento de mentiras de cazadores.
No disimules con quien mucho miente,
Porque delante de otros no te afrente.
[230] Fáb. XXXII.
Hablale de ganancia al codicioso,
Si estás de hazerle burla deseoso.
[231] Fáb. XLVI.
Si hizieres al ingrato algun servicio,
Publicará que le hazes maleficio.