Que pone como fue casado con quatro mugeres y lo que le sucedió con la primera; cosa de notar.
Yo fui casado con quatro mugeres mientras bibi, que si me oyes me maravillaré cómo no lloras como yo en acordarme de la mala vida que me dieron porque sepas que no hay dolor hasta en el casar; con cuatro mugeres fue casado é con todas deseando tener paz mucha nunca me faltó guerra; la primera con quien me casé se llamaba Alcybia que por ser fija de Teodosio Rey, menos preciaba mis palabras y tenia en poco mis obras y aun los dioses saben las palabras que me dezia en secreto, mis criados saben cómo me trataba en publico y por que bia, que procedia su desacato de ser mejor que yo por ser hyja de Rey.
CAPITULO XI
Como fue casado la segunda vez y lo que pasó con la segunda mujer.
Ya sabras que yo me casé la segunda vez con mujer que era mi ygual, que se llamaba Tribuña hyja de un Tribuno de Jerusalen y traxo á mi poder el mayor dote que hasta hoy se halla haver dado en estas partidas y pensando que por ser yguales en personas nos acompañaría la paz jamás con ella me faltó guerra diziéndome que guardaba lo mio sin lo querer comunicar y que gastaba lo suyo en conbytes con mujeres públicas y desonestas haziendo desordenados gastos, dandome afrentas en lo publico y amenazas en lo secreto, de donde nos benia tan cierta la discordia quando más me era deseada la conformidad. Queriendome dar los dioses entera vengança en ella, dieronme en ella un hyjo que despues de sus dias que fueron brebes heredó los bienes de la madre por quya muerte sucedieron en mi; en biendo la desgracia que habia tenido en las dos vezes que me abia casado, la vna por ser la mujer mejor que yo é la segunda por lo mucho que me dieron.
CAPITULO XII
Como se casó la tercera vez y lo que con le sucedio.
Gallo.—Proquré de casarme la tercera vez con una que se llamó Laureola hyja de Aureo Consul que ni en generacion ni estado era mi ygual, salbo que era la más apuesta dama que en toda la probincia se halló, la qual tomé porque siendo pobre y no de tan buena parte no tenia causa de conquistarme como las pasadas. Quiero dezir, amigo Micyllo, sy con las pasadas habia tenido trabajada bida, con aquella no me faltaron tragos de muerte, porque sintiendose tan soblimada en hermosura y a mi con sennales de vejez en la cara y con algunas canas y con algun desquydo della en la cama y sin dientes para comer, dezia cosas abominables contra su padre, porque siendo ella tan hermosa la habia casado con honbre tan feo, pudiendo enplearla en persona de mayor merescimiento y de menor edad con que ella pudiera mejor gozar su edad é hermosura; digote en verdad, Micillo amigo, que haziendome vna mannana de dormido le oí dezir estando en contemplacion: ¡oh! malandantes sean los dioses y todo esto que permiten y ordenan, pues ordenaron y permitieron que mi gentileza y hermosura se pusiese en poder deste monstruo, el qual piensa que con los bienes me paga y que con el buen tratamiento me contenta y con las palabras me satisfaze. Sy supiera en quanto tengo sus riquezas y el caso que hago de su tratamiento y lo que estimo sus buenas palabras, no haria bida conmigo, é maldita sea la donzella que se casa con quien no conosce porque no se vea engannada y lastimada segun yo agora; pluguiera á los dioses que me traxeran agora no á poder de quien tanto duerme y de quien tan poco bela, bueno para lo que le cumple, malo para lo que le conbiene, diestro á las malicias, torpe en las buenas obras. Bien penso Areo Consul, mi padre, que en darme este marido me hazia gran bien y merced; bien paresce que tubo mayor quydado de su probecho que dolor de mi daño. Si tubiera memoria de mi bien no me procurara tanto mal; penso que me casaba con él para tener descanso, yo pienso que jamas me faltará trabajo, porque quien duerme despues de haber dormido y no trabaja despues de haber holgado como este bestiglo haze ¿qué puedo esperar del sino que el bibira con su desquydo y yo morire con mi quydado? a él se pasa en sueños la vida y a mi se me trasporta en trabajos el tiempo, maldita sea yo quando dixe de sy; ¿por qué no dixe de no? porque me matara un honbre bibo y no me diera vida un hombre muerto; aunque creo que la vida que me dara será tal como de las otras dos mugeres que ha tenido; pluguiese á los dioses que asi como agora está se quedase y que nunca mas mis ojos le viesen despierto. Y quando vi, Micillo, que tan deshonestas cosas dezia hize que despertaba por no oyr otras peores en viendome despierto; lebantóse de apar de mí más enojada que contenta, diziendo que me levantase en hora mala que se me pasaba el tiempo en dormir, sobre lo qual benimos en tanta descordia que no descansé hasta que puse las manos en ella y de aquel enojo murio, de cuya muerte y no menos de la vida quedé con tal escarmiento que acordandome de aquella muger y no poniendo en olbido las otras propuse de hacer vida solo y no mal acompañado, y no queriendo olbidarme la rigorosa fortuna de contentarse con el mal pasado me dieron a Coridona por muger, con la qual por...
CAPITULO XIII
Como casó la quarta vez y lo que con esta muger le sucedio.