[27] Para esta imitación vid. el libro de miss Bourland, pp. 95-97.
[28] Véase principalmente el articulo de D. Emilio Cotarelo Sobre el origen y desarrollo de la leyenda de Los Amantes de Teruel (Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, n. 5, mayo de 1903, pp. 343-377). Miss Bourland, cuya tesis se publicó en 1905, llega por su parte á las mismas conclusiones.
Á la numerosa serie de obras poéticas relativas á la historia de Los Amantes debe añadirse, y es una de las más antiguas, la Silva sexta del poeta latino de Calatayud Antonio Serón (nacido en 1512). Falta, en el tomo de sus versos que publicó D. Ignacio de Asso en Amsterdam (Antonii Seronis Bilbilitani Carmina, 1781), pero está en otras muchas composiciones suyas inéditas en el mismo códice de la Biblioteca Nacional que sirvió á Asso para hacer su selección. Las noticias de la vida de Serón alcanzan hasta 1567.
[29] «No quiero tratar aquí de lo que se dice del suceso tan sonado y tan contado de Marcilla y Segura, que aunque no lo tengo por impossible creo certissimamente ser fabuloso, pues no hay escritor de autoridad y classico, ni aquellos Anales tantas veces citados con ser particulares de las cosas de Teruel, ni otro Auctor alguno que dello haga mención; si bien algunos Poetas le han tomado por sujeto de sus versos, los quales creo que si hallaran en Archivos alguna cosa desto ó si en las ruynas de la parroquial de San Pedro de Teruel (queriéndole reedificar) se huviera hallado sepultura de marmol con inscripcion de estos Amantes, no lo callaran».
(Historias eclesiásticas y seculares de Aragón... Tomo II. Zaragoza, 1619, lib. III, cap. 14.)
[30] Vid. Noticias históricas sobre Los Amantes de Teruel por D. Isidoro de Antillón. Madrid, imp. de Fuentenebro, 1806. Este folleto, tan convincente y bien razonado como todos los escritos históricos de su autor, nada perdió de su fuerza con el hallazgo de otra «escritura pública», fabricación del mismo Yagüe, que publicó en 1842 D. Esteban Gabarda en su Historia de los Amantes de Teruel.
[31] Miss Bourland recuerda oportunamente este pasaje de Ricardo de Turia en la loa que precede á su comedia La burladora burlada:
La diversidad de asuntos
Que en las loas han tomado
Para pediros silencio
Nuestros Terencios y Plautos,
Ya contando alguna hazaña
De César ó de Alejandro,
Ya refiriendo novelas
Del Ferrarés ó el Bocacio...
El Ferrarés debe de ser Giraldi Cinthio. Un precioso ejemplo de este género de loas tenemos en la que precede á La Rueda de la Fortuna, del doctor Mira de Amescua, donde está referido aquel mismo cuento de Bandello que fue germen de la admirable comedia de Lope El villano en su rincón.
[32] Las restantes son: El llegar en ocasión, La discreta enamorada, El servir con mala estrella, La boda entre dos maridos, El exemplo de casadas.