En mí halla Cupido más materia
para su honor, que en cuantos lamentándose
guardan ganado en una y otra Hesperia.
Siempre mis males andan aumentándose,
de lágrimas derramo mayor copia
que Biblis cuando en fuente iba tornándose.
Extraño me es el bien, la pena propia,
Diana, quiero ver, y en vella muérome,
junto al tesoro estó, y muero de inopia.
Si estoy delante della, peno y quiérome
morir de sobresalto y de cuidado,
y cuando estoy ausente, desespérome.

BERARDO

Murmura el bosque y ríe el verde prado,
y cantan los parleros ruiseñores;
mas yo en dos mil tristezas sepultado.

TAURISO

Espiran suave olor las tiernas flores,
la hierba reverdesce al campo ameno;
mas yo viviendo en ásperos dolores.

BERARDO

El grave mal de mí me tiene ajeno,
tanto que no soy bueno
para tener diez versos de cabeza.

TAURISO

Mi lengua en el cantar siempre tropieza,
por esso, amigo, empieza,
algún cantar de aquellos escogidos,
los cuales estorbados con gemidos,
con lloro entrerompidos,
te hicieron de pastores alabado.

BERARDO