BATTO

Menos pagado y más agradecido,
Amor quiere que muera,
quiéralo él, que yo también lo quiero,
y veráse, si muero,
cuánto mi fe, pastora, es verdadera.

SILVANO

Cuánto mi fe, pastora, es verdadera
es falsa mi esperanza,
porque mejor entrambas me deshagan,
y aunque ellas no la hagan,
nunca mi corazón hará mudanza.

BATTO

Tirrena mía, más blanca que azucena,
más colorada que purpúrea rosa,
más dura y más helada
que blanca y colorada;
si no te precias de aliviar mi pena,
hazlo al menos de ser tan poderosa,
que queriendo tus ojos acabarme,
con ellos mismos puedas remediarme.

SILVANO

Lúcida mía, en cuya hermosura
están juntas la vida con la muerte,
el miedo y la esperanza,
tempestad y bonanza,
sin duda á aquél que de tu Amor no cura
darás vida, esperanza y buena suerte,
pues por amarte, Lúcida, me han dado
la muerte el miedo y el adverso hado.

BATTO

¿Di, quién, recién nacido
de un animal doméstico preciado,
del todo está crecido,
de padre sensitivo fué engendrado,
mas nació sin sentido
y en esto su natura ha confirmado;
después, materna cura,
muda su sér, su nombre y su figura?