Antonio.—Yo digo lo que siento, y no por esso dejo de pensar que habrá otros que lo sientan differentemente y de manera que tengan otras muchas razones contrarias para contradecir lo que he dicho, y así me pongo debaxo de la correción de los que más sabios fueren y mejor lo entendieren; pero esto ha de ser no les yendo en ello su propio interese, que desta manera podrán ser buenos jueces, como vemos que lo fué Salustio que cuando competía con Marco Tulio, porque le iba su propia pasión, fué del parecer vulgar, mas cuando habló desapasionado y como filósofo moral en la batalla que escrebió del rey Ingurta dice asi:
Quanto vita majorum plæclarior est,
tanto posterorum socordia flagitior est.
que quiere decir: cuanto la vida de los antepasados fué más illustre, tanto la pereza de los descendientes es más culpada.
Y pues que ya hemos dicho brevemente todo lo que alcanza á nuestros claros juicios, y yo he cumplido lo que quedé mejor que he sabido, justo será que nos vamos, que ya el sol tiene tanta fuerza que no basta el frescor de la verdura para resistirla.
Jerónimo.—Es ya casi medio día y con el gusto de la cuestión no hemos sentido ir el tiempo. Caminemos, porque no hagamos falta, que ya el conde habrá demandado la comida.
Finis.
COLLOQUIO PASTORIL
En que un pastor llamado Torcuato cuenta á otros dos pastores llamados Filonio y Grisaldo los amores que tuvo con una pastora llamada Belisia. Va compuesto en estilo apacible y gracioso y contiene en sí avisos provechosos para que las gentes huyan de dexarse vencer del Amor, tomando enxemplo en el fin que tuvieron estos amores y el pago que dan á los que ciegamente los siguen, como se podrá ver en el proceso deste colloquio.
Á LOS LECTORES DICE LAS CAUSAS QUE LE MOVIERON Á PONER ESTE COLLOQUIO CON LOS PASSADOS.
Bien cierto estoy que no faltarán diferentes juicios para juzgar esta obra, como los hay para todas las otras que se escriben, y que aunque haya algunos á quien les parezca bien, habrá otros que tendrán otro parecer diferente y murmurarán diciendo que no fué bien acertado mezclar con los colloquios de veras uno de burlas, como es el que se sigue, y que yo debiera excusarlo assí, y quiero decir los motivos que para ello tuve y me parecieron bastantes, en los cuales pude acertar y también he podido engañarme, que creo que habrá assimesmo en esto diversos pareceres como en lo pasado. Lo primero que me movió, fué que, dirigiendo este libro al Sr. D. Alonso Pimentel, y estando su señoría en edad tan tierna, cuando viniese á leer cosas más pesadas que apacibles, como son las que se tratan en estos colloquios, que por ventura se enfadaría dellas, y convenía hallar en qué mudar el gusto para tomar más sabor en lo que se leyese, y así quise poner por fruta de postre la que también podrá servir en el medio cuando entre manjar y manjar quisiere gustar della; y demás desto, no dexa de tener en sí este colloquio muy buenos enxemplos y dotrina, pues se podrá entender por él el fin que se sigue de los amores que se siguen con vanidad, y cuán poca firmeza se suele hallar en ellos. También en la segunda y tercera parte se hallarán algunas cosas que, considerándolas, se sacará dellas muy gran provecho, pues tienen más sentido en sí del que en la letra parece; y sin estas causas que he dado, parecióme que podría yo hacer lo que otros autores muy graves hicieron sin ser reprehendidos por ello, y que tenía escudo y amparo en su enxemplo contra las lenguas de los que de mí por esta causa murmurar quisiessen.