Mal los conocen pardiez,
Que antes el celoso peca
De advertido y bachiller.
Esos aullidos, Antón,
Solo con Gila han de ser,
Porque un crédito en balanzas
Muy lejos anda del fiel.
¡Oh cuán bien saben los hombres
Con disculpas ofender!
Mas pues amor los descubre,