En conchas de coral fino.
Al campo cerró las puertas
El rapaz de Venus hijo,
Que poner puertas al campo
Solo pudiera Cupido.
Lo demás que sucedió
Vieron los altos alisos,
Haciendo sus hojas ojos,
Y sus cogollos oídos.
Como acabó de cantar don Fernando, Lucrecia preguntó a doña Clara si buscaba alguna cosa; a lo cual respondió que la señora doña Lorenza su amiga la enviaba para que su merced viese si valía algo para el efecto que buscaba de criada.