No goces, alba, tu esposa,
Cuando sin mi esposo quedo.
Llore la tórtola triste
La pérdida de su dueño;
Pues yo sin mi dueño amada
Ausente y sola padezco.
¿Adónde vas sin tu Atandra?
¿Cómo te cansó tan presta?
Eres hombre; no me espanto;
Mas no eres hombre, que miento.