Si eres deidad, necia soy,
Cuando de un ángel me quejo;
No me castigues, amor,
Pues ya ves que me arrepiento.
Vuelve, Fileno, a mis brazos,
Mira las penas que tengo,
Deja al sol, que tú eres sol
En su claro firmamento.
Si como luna recibo
De tu esplendor rayos bellos,