O vuelve a darme tu luz,
O tu luz iré siguiendo.
Dijo, y corriendo el aurora
La cortina el claro Febo,
Porque entraron sus zagales,
Puso a sus quejas silencio.
Las ninfas de Manzanares,
Que escuchándola estuvieron,
Al son de acordadas liras
La cantaron estos versos.