El vellocino hermoso,

Que de Jasón fue premio venturoso,

Y por bella y lozana

Juzgaré que mereces la manzana.

Solo porque me digas

Si fue a gozar algunos dulces brazos:

Sí dices: no prosigas,

Hechos los vea cuatro mil pedazos;

Y di: ¿quiérelos mucho?

Que sí, me dices, tal sentencia escucha: