Que no te dé por tributo
Mil almas, si las tuviera?
Tal imperio tu hermosura
Ha puesto en mí, que quisiera
De nuevo entregarte el alma,
A no ser tuya esta prenda.
A tener tantas que darte,
Como son las prendas vuestras,
Ninguna libre quedara,
Que todas se las rindiera.