Jacinto pide perdón;
Nueva humildad de ofendido
Y nuevo extremo de amor.
Donde ruega el ofendido,
Y castiga el agresor,
Humillado el agraviado
Y severo el ofensor.
Mas no es milagro muy nuevo,
Ni por tal le juzgo yo;
Porque la ley de Cupido
Jacinto pide perdón;
Nueva humildad de ofendido
Y nuevo extremo de amor.
Donde ruega el ofendido,
Y castiga el agresor,
Humillado el agraviado
Y severo el ofensor.
Mas no es milagro muy nuevo,
Ni por tal le juzgo yo;
Porque la ley de Cupido