Ya me niego a los ojos
De los que me tuvieron
Por asilo en las gracias,
Por deidad en lo cuerdo.
Así gasta llorando
Su bien perdido tiempo,
Que amar tanta belleza
Gloria es, que no tormento.
Un amante, sin dicha,
Que adora un mármol bello;
Ya me niego a los ojos
De los que me tuvieron
Por asilo en las gracias,
Por deidad en lo cuerdo.
Así gasta llorando
Su bien perdido tiempo,
Que amar tanta belleza
Gloria es, que no tormento.
Un amante, sin dicha,
Que adora un mármol bello;