Que es engaño, ya lo veo;
Mas tiéneme Fabio el alma,
Y quitársela no puedo.
Que si guardaba la vida,
Era por gozarle en premio
De mi amor; mas ya la doy
Con gusto, pues hoy le pierdo.
No te obliguen las corrientes
Que por estos ojos vierto,
Que no son por obligarte,