Montes y fríos carámbanos!

Oíd en bascas armónicas

Aquestos suspiros lánguidos.

Con mil lágrimas ternísimas,

Vuestros arroyos cristálicos

Serán ríos caudalísimos

Con que crezca amor hispánico.

Y si de mi muerte acérrima

Vieres los temblores pálidos,

Y mi vida cansadísima