Sin culpa le da desvíos,
¿Cómo no se ha de ofender,
Que ella los da tan de balde,
Costándole tanto a él?
Hablar a Menga agradable,
No es culpa, que bien se ve,
Si no hay querer con agrados,
No hay agrados sin querer.
Quisiera que huyese Antón
De Menga, ¡rigor cruel!