¡Ay de aquella que no tiene deberes que cumplir! ¡Más ganaria en tenerlos muy rudos!
Sólo cuando la mujer ha llegado al invierno de la vida es cuando puede considerarse un tanto libre á costa, sin embargo, de estar más aislada. Con los cabellos blancos puede salir, recibir é ir á todas partes sola; pero, ¡á cuán subido precio habrá comprado esa independencia!
--La vida acaba donde termina el amor--dice San Bernardo, y nunca como en la vejez se ansía inspirar y sentir afecciones verdaderas y legítimas.
Amemos los lazos que nos unen al deber, y no ambicionemos una libertad de que no sabemos qué uso hacer cuando el alma conserva su santo pudor.
EL CHISTE.
I.
La reputacion de bufo está hoy á la moda, y, sin embargo, me parece la ménos envidiable de las reputaciones.
Me gusta la seriedad en los hombres, y más áun en las mujeres.
No obstante, á mi juicio, el carácter de la seriedad en ambos sexos debe ser muy diferente. La seriedad varonil debe ser grave; la femenil, dulce.